Dentro de la renovación integral del Hotel Liabeny, se llevó a cabo la reforma de su histórica cafetería, un espacio ya existente que requería una actualización funcional y estética para alinearse con la nueva imagen del hotel.
El proyecto transformó el ambiente sin perder su esencia, manteniendo la cercanía y la tradición del lugar, pero apostando por un lenguaje contemporáneo y elegante.
Se introdujeron materiales cálidos como la madera y textiles naturales, una iluminación envolvente y un mobiliario cuidadosamente seleccionado que favorece el confort y la versatilidad del espacio. La intervención respeta la memoria del hotel y de sus clientes habituales, pero ofrece una experiencia renovada que acompaña al huésped desde el desayuno hasta la tarde, en un entorno sereno, funcional y acogedor.